“Si te limitas a ignorar tus sentimientos, nunca llegarás a saber qué podría haber pasado, y en cierto modo eso es peor que enterarse de que te habías equivocado desde el principio. Porque si te equivocas, puedes seguir adelante sin volver la vista atrás y sin preguntarte qué podría haber pasado” (Mensaje en una botella)

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“Cada latido profundo provocaba la confusión entre lo irreal o lo real, entre lo racional e irracional. Sus respiraciones casi simultáneas entretejieron la apariencia de un eclipse, una se interpuso en la línea de la otra, y viceversa” – E.M.A (Caretas de papel)

“Me siento como un gato, he vivido más de una vida; contigo, sin ti, juntos,separados, alejados y cercanos, con café y tequila, limones y heridas, sal en las llagas y amor en los labios… Y preguntas si le temo a la muerte? Amor, témele a una vida no vivida”. – Frida Kahlo

Caretas de papel – Libro

¿Qué estarías dispuesta a hacer por la mujer de tus sueños?… Una idea alocada, una confusión, y un contrato chocarán de frente con los mundos dispares de la audaz Teniente Sulivan y la fría empresaria Silvia Miltons. Descubre junto a ellas si a lo largo de este viaje conseguirán deshacerse de las caretas que durante tanto tiempo han llevado puestas.

Puedes adquirirlo en el siguiente link: Caretas de papel

(E.M.A)

 

Sueños

George Bernard dijo una vez: Ves cosas y dices, “¿Por qué?” Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, “¿Por qué no?”.

Y tenía toda la razón… ¿Por qué no hacemos de un sueño una realidad? A veces difícil, pero no imposible. Por este motivo, cogí mi sueño de escribir y estoy intentando que se cumpla. Primero con este blog y luego publicando mi primer libro (Pincha aquí para verlo). Quizá no llegue a cumplirse a modo profesional, pero el camino y los pequeños pasos que estoy dando ya merecen la pena.

Así que… como dijo Paulo Coelho ” La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”.

(E.M.A)

Sexta carta a ella

Simplemente nosotras,

aquí estamos,

como nunca pensé que estaríamos.

Tú con el miedo de enseñarme

el pasado trazado en tu piel,

yo con las ganas de besarte tus temblores,

de naufragar con besos por el mar de tus cicatrices.

Y aquí estamos,

desnudas en la voracidad de nuestro ser.

Sigilo. Mero sigilo.

Un roce con tintes preservados.

Fragancia danzando con suspiros de excitación.

Misma respiración entrecortada, puro ritmo,

una combinación de corrientes agitadas.

Exploro, exploro con mis nervios,

y pruebo todo de ti.

Te dejas llevar, te contraes.

Mis sentidos piden más. Paro. Continúo. Te busco.

Mi mirada se derrocha en tus ojos dilatados.

Joder, que quimera de nuestro destino

la mezcla del sabor de tu boca con la mía.

Aguanto… Sigo…

No quiero perder ninguna de las caricias

que soñé con darte.

Mis dedos trazan tus curvas muy lentamente,

terminando entrelazados con tus propios dedos.

Todo es diferente, algo primitivo.

Nuestros cuerpos emanan el calor de cabalgar

en cada minucia de placer.

Besos que dibujan los contornos,

la belleza oculta tras las marcas de la oscuridad.

Un gemido brota de una garganta arqueada.

Una vuelta de poder.

Nos fundimos enlazando nuestros cuerpos.

Te siento tan dentro

que mi respiración termina por abandonarme.

Un grito. Me observas.

Más besos sellados por el hambre de hacernos una.

Sentimientos.

El deseo que prosigue al clímax.

Todo es diferente.

Me quedo, te quedas,

nos quedamos en silencio, quietas.

Piel con piel.

Sombras con sombras.

Simplemente nosotras,

como nunca pensé que estaríamos.

(E.M.A)

Punto muerto

Tú me miras, o quizá no.

Nuestros retratos están inmunes

en el olvido de aquellos latidos que sumergimos en sal.

Silencio.

Rompo los cristales de la jaula de nuestra rutina.

Grito, o quizá no.

Estoy cansada.

Cansada de dibujar la primavera en nuestras tardes,

de poner nuevos caminos en el recorrido de tu ser,

de llenar de sueños las pausas que nos ahogaban de ausencias.

Silencio.

Tú me miras, o quizá no.

La boca hoy me sabe a sangre,

mi corazón muere sin saber que se está muriendo.

Cuan jodidamente absurdo

es hacer de mis ganas tu realidad.

He gastado esperanzas, más de las que tengo.

He gastado lágrimas, más de las que tengo.

Y ahora nuestra vida que fue se apaga

entre los atardeceres oscuros de un vinilo que no suena.

Silencio.

(E.M.A)

En este momento hay seis mil cuatrocientos setenta millones, ochocientos dieciocho mil, seiscientos setenta y un habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra contra el bien. Y algunos son buenos, y luchan contra el mal. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces solo necesitas a una.

(Siete Almas)

Quinta carta a ella

Todo ha cambiado.

La sensación de nuestras

vidas colisionando,

el huracán de sentimientos

que golpean mi estómago

como el comienzo de una partida de billar.

Me nublas, me enfadas,

me desarmas, me vuelves loca…

Todo ha cambiado.

Tus besos quedan presos

en los labios de mi tortura.

Tu imagen, inamovible

en cada uno de mis pensamientos.

No logro entenderte,

destrozas todos mis razonamientos,

aunque, joder, siempre lo has hecho.

Todo ha cambiado.

Me haces funcionar fuera de mis límites,

teniendo claro que no eres una más…

no, no lo eres.

Me atropellas con tus inseguridades,

y, por primera vez,

respondo con las mías.

Paciencia.

El tiempo sigue, nos atrapa,

nos hace suyo, nos reta, nos confunde,

cayendo en el suspiro

en el que tú no huyes,

en el que yo continúo.

Me quedo, te quedas.

Sonríes, sonrío.

Todo ha cambiado.

A riesgo de lo que resultará,

forjamos nuestro destino viviéndonos.

(E.M.A)

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